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La realidad de los centros bilingües |
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martes, 01 de julio de 2008 |
Una de las mayores estafas de la propaganda política de la Junta de Andalucía es sin duda el pretendido plan de bilingüismo, del que la Consejería de Educación hace ostentosa promoción sin dotar después al sistema de los medios personales y económicos que un proyecto tan pretencioso como inaplazable requiere. En muchas ocasiones desde esta Confederación, se ha defendido que la puesta en valor de la educación pasa irremediablemente por ofrecer una formación en lenguas extranjeras de calidad, además de dotar a los centros de mayor autonomía para organizar sus plantillas y sus horarios y establecer un régimen disciplinario propio adaptado a su realidad social.
El plan para la creación de centros bilingües anunciado por la Consejería de Educación supuso, por tanto, crear unas expectativas en las familias que difícilmente están siendo satisfechas por la aplicación práctica que del mismo se está realizando, provocando frustración no sólo entre los padres sino también entre los propios profesores. Para empezar, porque el Gobierno andaluz, en éste como en tantos otros asuntos, ha empleado mucho más empeño en la promoción que en la aplicación del mismo, de manera que la propaganda oficial califica de centro bilingüe aquellos en los que apenas un tercio del alumnado tiene acceso al programa de bilingüismo. Eso lleva a los centros a, en el mejor de los casos, establecer criterios de selección entre el alumnado y, en el peor, conceder las plazas bilingües por sorteo. Es decir, que un alumno, puede cursar toda la educación obligatoria en un colegio y un instituto bilingües sin recibir una sola hora extraordinaria de idiomas. Por otro lado, la formación de los profesores, adscritos deja mucho que desear. Difícilmente puede concebirse un sistema bilingüe con profesores que no lo son. El nivel que se exige al docente para sumarse al programa es bajo y la formación adicional que se le ofrece resulta a todas luces insuficiente. La Consejería ni siquiera tiene previstos estudios avanzados para los docentes que quieren perfeccionar su idioma. El resultado es un sistema mal dotado con alumnos de primera y de segunda en los centros en los que se implanta y cuya extensión se está realizando a una velocidad infinitamente más lenta de lo anunciado e incluso de lo que la propaganda oficial pretende.
Juan Mª del Pino Mata Presidente de CONFAPA |